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| 25 de Mayo |
San Rafael es enorme. Es una ciudad, y la verdad nos sorprendió porque esperábamos encontrarnos con un pueblo. No nos pareció especialmente lindo, más bien nos resultó rara. Tiene mucho asfalto y prácticamente todo en muy malas condiciones. En las localidades de alrededor, que ellos llaman Cuadro (vendrían a ser distritos), las asequias estan sucias, se ven ranchos de adobe o ladrillo muy viejos y sin mantenimiento por todas partes. Es una zona productiva, vides, olivos, se nota que hay movimiento de dinero, pero escasea el buen gusto arquitectónico. Hay partes del a ciudad que son agradables, sin ser despanpanantes. Es como si todo lo bueno que da la tierra en la región se esfumara del lugar... bueno algo de eso habrá porque mucho de lo que aquí se produce se exporta, lo mejor se va afuera. Como ya les comenté en la entrada anterior, nos alojamos en una posada sobre la ruta 173 (que va a Valle Grande y el Cañon del Atuel), en el distrito de Rama Caída. Es una zona de fincas, bodegas y cabañas, con una ruta poceada y sin mantenimiento, con una cartelería pésima para los que desconocen la zona, pero con una vista a la cordillera envidiable (cosa que descubrimos un par de días después cuando por fin despejó y salió el sol), además de una alameda que en verano debe hacer lucir todo mucho mejor. Un par de vueltas fuera del centro de San Rafael alcanzan para saber que hay mucha gente en la pobreza. No imaginaba una Mendoza tan pobre. Es notorio, los que tienen, tienen mucho y los que no, prácticamente nada. Ranchos de adobe, pésimamente mantenidos, sin servicios exceptuando la luz... ni animales se ven. Caminando un poco por el centro de San Rafael se nota un ambiente bastante machista. Me llamó mucho la atención que en los bares prácticamente sólo se ven hombres. Son tan machistas como predispuestos al levante. Aquí también, como en casi todo el interior del país, las señalizaciones (tanto callejeras como ruteras) parecen estar hechas para los que ya saben dónde están, porque a los que venimos de afuera no nos dicen nada claro. Hay que andar preguntando y adivinando qué quieren decir los lugareños con indicaciones como "acá nomás" y se refieren a 2 o 3 km o "5 minutos" y no sabés si lo calculan caminando, en bici o en auto. En esos días aprendimos que en los distritos las calles no están cada 100 metros sino cada kilómetro. Como llegamos con lluvia, el primer día nos dedicamos a recorrer la ciudad. En la secretaría de turismo nos dieron algo de información y orientación y fuimos a conocer un pueblito cercano, 25 de Mayo y el dique Los Reyunos, ambos en la misma dirección oeste.
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| Dique Los Reyunos |
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25 de Mayo es un pueblito a 25km, al oeste como dije de San Rafael. Es el pueblo "fundacional" de la zona. Allí se encuentran los restos de un fuerte, que mandó a levantar en 1805 el Virrey de Sobremonte. No conseguimos conocer la historia de porqué mandó a levantarlo allí, no hay señalización que lo explique.
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| Fuerte | |
El dique Los Reyunos es muy bonito, aunque no pudimos verlo bien ya que la persistente llovizna lo impedía. Es impresionante el "tobogán" de cemento donde descarga el agua que viene del dique de contención. Bajamos un poco, pero volvimos enseguida para ir a visitar alguna bodega, el día estaba tan gris que no permitía que disfrutaramos el paisaje. Ya íbamos para el primer día allí y aún no habíamos visto la cordillera de lo nublado que estaba.
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